El motivo de escribir esta columna es sencillo: conversaciones, con diferentes personas, en las que me preguntan cómo vaticiné la caída de los regímenes de Venezuela e Irán. Pues bien, decidí “meterle el diente” al reto y dar las explicaciones del caso.
Lo único que he hecho en el último tiempo, para comprender lo que ha pasado, lo que está sucediendo y lo que va a ocurrir, es estudiar a Donald J. Trump, el presidente de los Estados Unidos. Trump no se arruga, no amenaza sin tener sustento, no toma decisiones sin pensar -contrario a lo que muchos piensan-. Trump estudia los temas y se rodea de personas, en muchos casos mejores que él, que arman los proyectos que luego se evalúan en su gobierno. Lo que ha pasado lo resumo así:
Trump elige a Marco Rubio como su secretario de Estado, lo que en Colombia viene siendo el canciller. Ahí nos dio un mensaje claro: Cuba, la izquierda latinoamericana toda, sufrirán al gobierno Trump.
