Mediante la vía del persistente control social y la incansable insistencia de algunos ciudadanos vallenatos, se ha podido lograr que las autoridades municipales tomen medidas efectivas, como el cierre del balneario Hurtado anunciado por el alcalde de Valledupar recientemente, con el fin de rescatar y preservar el más grande tesoro hídrico, ambiental y turístico del país vallenato.
Esta medida ha debido tomarse mucho tiempo atrás. La permisividad y el miedo a la reacción de los insensibles depredadores han contribuido al deterioro de nuestra principal fuente hídrica. Las autoridades ambientales, civiles y policivas han sido históricamente omisivas en el cumplimiento de sus deberes.
Es cierto que mucha gente humilde y honrada encontró una fuente de ingresos, o lo que coloquialmente llamamos rebusque, a las orillas del bellísimo río Guatapurí, pero también es cierto que algunos delincuentes se encuentran camuflados entre ellos y han mantenido amenazadas a las autoridades, lo cual no tiene ninguna presentación.
