En todos estos días he leído sobre el crédito de $130.000 millones que la Alcaldía de Valledupar gestionó ante cualquier entidad bancaria, destinados al arreglo de las vías rurales que todavía se encuentran en pésimas condiciones; y creo, que sin egoísmos, para terminar otras comenzadas en administraciones anteriores, como las que El Mello dejó hasta el Colegio La Sierra y que falta un tramo muy corto para comunicarse con el bello Pueblito Arhuaco, réplica de Nabusimaque, que se encuentra solo a media hora de esta ciudad. Por el pésimo estado de la vía, porque pavimentándola se reduce el tiempo a 10 minutos, cuando mis nietos estaban pequeños yo hacía ese recorrido haciendo malabares y proezas en el carro y ellos en sus ciclas; era un paseo maravilloso, pues Los Besotes, que así se llama, tiene una belleza natural que atrae y con seguridad sería un centro turístico de primera clase; igual cosa sucede con la vía que conduce a Sabana Crespo.
También me cuenta mi nieto José Manuel, que aquí mismo en La Mesa hay un balneario con caídas espectaculares y pozos muy buenos, pero que la vía nada más permite el acceso de jóvenes robustos, pues solo se puede transitar de a pie y de pronto algún motociclista arriesgando su integridad lo haga. Creo que con seguridad sería un gran acierto invertir unos pesos a ese sitio para abrir otro foco turístico de gran atracción.
A gritos, en Guacoche, se necesita unir la carretera a Guacochito, pues la calle por donde se atraviesa la población está en pésimas condiciones, y qué bueno sería pavimentar la avenida que tiene este pueblo con una bonita arborización e instalar casetas bien adecuadas donde vendan los famosos sancochos, exquisitos guisos y espectacular arroz blanco que solamente las guacocheras saben hacer.





