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Veintidós años después

. Hoy recordamos que hace 22 años, en plena contienda electoral, se disputaban la Presidencia los candidatos: Ernesto Samper Pizano, por el Partido Liberal; Andrés Pastrana Arango, por el Partido Conservador, y Antonio Navarro Wolff, por el partido AD-M-19; cada quien con su fórmula vicepresidencial, en el caso de Samper: Humberto de la Calle; Pastrana: Luis Fernando Ramírez, y Navarro Wolff con Jesús Piñacué.

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La historia suele ser cíclica y repetitiva, de allí la importancia de conocerla. Hoy recordamos que hace 22 años, en plena contienda electoral, se disputaban la Presidencia los candidatos: Ernesto Samper Pizano, por el Partido Liberal; Andrés Pastrana Arango, por el Partido Conservador, y Antonio Navarro Wolff, por el partido AD-M-19; cada quien con su fórmula vicepresidencial, en el caso de Samper: Humberto de la Calle; Pastrana: Luis Fernando Ramírez, y Navarro Wolff con Jesús Piñacué. Detengámonos ahí.

Recordemos que Jesús Piñacué Achicué es un líder indígena de la etnia nasa, caucano para más señas, perteneciente al partido político Alianza Social Indígena (ASI). Los resultados electorales para la fórmula Navarro-Piñacué fueron de menos del 4 %, y quien resultó vencedor en segunda vuelta fue Samper, con el 45.3 % de la votación.

No obstante, hay dos hechos a destacar. El primero: el Partido Conservador tenía, por aquel entonces, vocación de poder; participó en el debate electoral con candidato propio en cabeza de Pastrana Arango, quien lograría la Presidencia para el período 1998-2002. El, en otrora, victorioso Partido Conservador, ese que fundó José Eusebio Caro, hoy es un partido en decadencia, sin ambiciones políticas, al que solo se le tiene en cuenta para que coadyuve a otras candidaturas, y cuyo quehacer político se limita a la obtención de algún ministerio y a la entrega de avales para los aspirantes a cargos de elección popular. El otro hecho relevante es que veintidós años después se repite por parte del progresismo la designación de su fórmula presidencial en un(a) indígena. En el pasado el ungido fue Jesús Piñacué, y hoy la elegida es la senadora Aida Marina Quilcué, también indígena de la etnia nasa, fórmula vicepresidencial del senador y actualmente candidato a la Presidencia por el Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro.  

Ahora bien, contrario a lo que acontece con el Partido Conservador, vemos un Pacto Histórico que recién nace a la vida política, pero que en las pasadas elecciones parlamentarias logró erigirse como la primera fuerza política, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado (!), y no solo eso: tiene candidato propio en su aspiración de continuar con el legado político del primer presidente progresista: Gustavo Francisco Petro Urrego. Pero el punto es que, veintidós años después, se vuelve a designar como fórmula vicepresidencial a un miembro de la etnia nasa.

En síntesis: es interesante ver cómo se conecta la historia con nuestro presente.

La frase de cierre: “Estudiar la historia es la mejor manera de entender el futuro”. Confucio, filósofo chino.

Por: Darío Arregocés Baute.
darioarregoces2308@hotmail.com

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