Recientemente, los docentes de la Universidad Popular del Cesar eligieron por unanimidad al nuevo presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios -Aspu.
Se trata del docente Yim James Rodríguez Díaz, egresado de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la Universidad de La Guajira, magíster en Ingeniería Ambiental y doctor en Educación de la Universidad del Zulia. Actualmente, es profesor de carrera de la UPC, adscrito a la Facultad de Ingeniería.
Su inclinación es trabajar y hacer cumplir los estatutos. Busca liderar los procesos en defensa de los docentes de la institución, dándole prioridad a los derechos humanos esenciales para que sean bien tratados y, sobre todo, respetados.
Su codiciado sueño es poner en ejecución en la UPC el Decreto 0391 de 2025, expedido por los ministerios de Educación y de Trabajo, en el que se establecen los elementos mínimos para el diseño e implementación de los planes de formalización laboral en las instituciones de educación superior (IES).
El objetivo es combatir la precarización laboral y dignificar las condiciones de trabajo en las universidades públicas. La medida busca regularizar la situación de profesores ocasionales, de hora cátedra y personal administrativo que ejerce funciones misionales bajo vinculaciones temporales o informales. En ese escenario, la UPC requiere por lo menos 678 docentes de carrera; hoy hay 62. El impacto financiero entre 2026 y 2030, si se nombran los 678 docentes, sería de $87.444 millones, casi tres veces menos que el costo del Centro Cultural y de Convenciones de la Música Vallenata, que va en $220.000 millones.
Yim se convirtió en docente tras un encuentro casual con Luis Francisco Ramírez (+), creador de la carrera de Ingeniería Ambiental en la UPC, vinculado a la Facultad de Ingeniería, quien lo invitó a ser docente. Dejó su tierra natal, Riohacha, y se radicó en Valledupar, donde se casó con Ginele, oriunda de Curumaní. Ya tienen tres hijos.
En la UPC lo conocen como el docente sosegado, concienzudo y obsesionado por la academia. También, como un conciliador consumado.
Yim sabe que no es una tarea fácil la que le espera, pero dice que asume el reto. “Tenemos fortalezas y falencias, pero debemos hacer una mirada hacia esos elementos tan importantes para generar procesos de investigación” y sentencia que se debe cambiar el chip de lo que se le está girando presupuestalmente a la Vicerrectoría de Investigación, que es inferior al 1 % anual, cuando a nivel nacional el promedio es del 3 % del presupuesto anual por universidades.
Sabe que lo fuerte de la UPC es la masa crítica que se construye, pero reconoce que hay una falencia porque lo que se construye está aislado; es decir, que pareciera que no le importara y ese concepto hay que cambiarlo.
Está convencido de que formalizar a los docentes es pensar en los estudiantes que salen al mercado a buscar trabajo y generan empresas. Por eso es tan importante, dentro del proceso de gestión e investigación, que se implemente también lo que tiene que ver con la innovación, porque si no hay innovación no hay cambio. Y si no se cambia el modelo que tenemos, estamos enterrados en el olvido.
Aseguró que “el proceso de la formalización laboral que se está llevando a cabo entre la administración y los sindicatos va bien, a punto de concertarse. Que no vaya en los tiempos que lo exige el decreto es otra cosa”, precisó.
Yim sostiene que se trabajó en un documento técnico que ya está listo. “Ya hemos tenido conversaciones con la administración y los miembros del Consejo Superior y podemos llegar a un feliz término”.
Finalmente, dijo que la posición de ASPU-Cesar frente al Gobierno nacional es que se respeten los derechos que “tenemos y que hemos adquirido, que podamos construir país entre todos, bajo el principio del respeto”, concluyó.
Por: Aquilino Cotes Zuleta / tiochiro@hotmail.com






