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Homenaje de despedida a la profe Nedys Rodríguez 

“Un niño de cinco años ha perdido a su madre entre la muchedumbre de una feria, se acerca a un agente de policía y le pregunta: “¿No ha visto usted a una señora que anda sin un niño como yo?”. He elegido este minicuento, ‘Un niño como yo’, de Gabriel García Márquez, para iniciar este […]

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“Un niño de cinco años ha perdido a su madre entre la muchedumbre de una feria, se acerca a un agente de policía y le pregunta: “¿No ha visto usted a una señora que anda sin un niño como yo?”. He elegido este minicuento, ‘Un niño como yo’, de Gabriel García Márquez, para iniciar este homenaje de despedida terrenal (7 de julio de 2026) de la profe Nedys Rodríguez Solano.

Llegó a Mariangola en mayo de 1972, recién graduada de la Escuela Normal Superior de Baranoa, su pueblo natal. Todo ese año vivió en la casa de mi madre, Juana Mindiola de Atuesta, directora de la Escuela. La conocí en junio de ese año, llegué de vacaciones de Bogotá, y al día siguiente le leí el poema de mi autoría ‘Lo que me dijo un esqueleto’; me felicitó y me invitó a seguir escribiendo, por eso me parece oportuno resaltar ese feliz momento con el minicuento de García Márquez.

Nedys nació el 18 de julio de 1950, hija de Pablo Emilio Rodríguez y Sara Emilia Solano Torres, también oriundos de Baranoa. La misión de la docencia la inició en la Escuela de Primaria en 1972; años después, cuando las condiciones fueron favorables para los estudios universitarios semipresenciales, se matriculó en la Universidad de San Buenaventura, en Valledupar, y en 1992 recibió el título de Licenciada en Educación Básica Primaria. En 2003 obtuvo el grado de Especialista en Recreación Ecológica y Social, por la Fundación Universitaria Los Libertadores de Bogotá. En resumen, su extensa labor pedagógica se prolongó por 44 años: en la Escuela Juana de Atuesta de Mariangola, de 1972 a 1990; en el Colegio Rodolfo Castro, de 1991 a 2003; y en 2004 fue trasladada a Valledupar, a la Escuela Carlota Uhía, anexa al Colegio José Eugenio Martínez, y allí terminó su ciclo laboral.

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