Sabemos que una gran cantidad de festivales en los que se realizan concursos relacionados con nuestra música vallenata han sido creados y organizados, en sus inicios, por personas naturales o jurídicas privadas. Las autoridades locales o regionales no siempre han sido protagonistas en la creación de este tipo de eventos.
También conocemos que, una vez estos festivales son acogidos por la comunidad y se convierten en instituciones que le dan identidad cultural a la población, aparecen, ahí sí, los políticos y las autoridades a tratar de adueñarse de ellos y sacarles réditos de toda índole.
Lo que hemos comprobado históricamente es que, como consecuencia de las guerras intestinas entre políticos y gobernantes locales, son muchos los festivales vallenatos que han salido golpeados, han sido suspendidos por años e incluso algunos han desaparecido para siempre.





