Triste que sigan ocurriendo tragedias que enlutan nuestra música vallenata, como la que hoy tiene a todos pendientes de la vida de Carlos Alberto «Kbeto» Zuleta, talentoso cantante, hijo de «Poncho» Zuleta y heredero de una de las dinastías más prolíficas del Valle del Cacique Upar.
El accidente que sufrió su agrupación en el río Ariguaní no solo dejó gravemente herido a Kbeto, sino que también nos arrebató al corista Geovany Lobo y al músico completo Harold Santana. Dos músicos que merecen ser recordados con sus propios nombres y no simplemente como acompañantes de un cantante famoso.
Ocurrió algo parecido con Martín Elías, hijo de Diomedes Díaz, quien se proyectaba como uno de los grandes intérpretes del género y perdió la vida en una carretera del Caribe, después de cumplir compromisos en esa hermosa profesión de alegrarle el alma a la gente.






