COLUMNA

EL OCASO DE LA MORALIDAD

Las noticias falsas, la economía de la atención digital y la polarización política amenazan cada vez más la capacidad de discernir la verdad, debilitando el pensamiento crítico y favoreciendo el deterioro de la convivencia democrática.

canal de WhatsApp

Thomas Paine dijo una vez que cuando el hombre renuncia al privilegio de pensar, se oculta en el horizonte la última sombra de libertad. Totalmente cierto y creo que nos exponemos más cada día que pasa a las ya conocidas fake news, varias veces mencionadas por mí en anteriores columnas.

Cada día que pasa, reitero, se menoscaba más la verdad de las cosas y nuestra luz diurna se debilita cada vez más cuando nuestra facultad de reconocer lo que es verdadero y predecir lo que es verosímil se limita a lo que se presenta en nuestro entorno. Y es que llevamos más de una década en nuestro progreso y avance tecnológico y digital conviviendo con las famosas noticias falsas, más utilizadas en tiempos de elecciones; una expresión que en 2017 fue elegida la palabra del año por el diccionario Collins y que la define como la “Noticia Falsa y a menudo sensacionalista que se difunde bajo la apariencia de información periodística”.

¿Cuántas noticias nos llegan al día a través de nuestras redes sociales? ¿Cuáles son verdades y cuáles son falsedades? Nos exponemos, de igual forma, al irresponsable reenvío de estas por aquellos que, sin verificar la veracidad del asunto, solo asumen un rol de simples reenviadores de contenido sin darse cuenta el gran daño que se le hace a la sociedad y a la verdad. ¿Cuántos usuarios se dedican única y exclusivamente a la tarea de confeccionar y crear noticias falsas y dispersarlas como semillas que engendran discordia y alimentan cada vez más la polarización de una sociedad cada vez más dividida? Hasta el Papa, para ese tiempo en que se reconoció el daño que ocasionaba las famosas noticias falsas, tuvo que tomar cartas en el asunto y condenarlas como un pecado grave que lastima el corazón de quien las escribe y daña a otras personas.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR