El Día del Idioma es la fiesta de la palabra, de la lectura y la escritura. El amor es un invento de la luz y las metáforas epifanías de los poetas. La celebración del idioma español es el 23 de abril, en homenaje al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, quien nació en 1547 y murió el 23 de abril de 1616. En Colombia, el Día del Idioma se instituyó en el gobierno del presidente Alfonso López Pumarejo, mediante el Decreto 707 de 1938.
El propósito de su celebración es motivar la lectura y la escritura en las instituciones educativas. En efecto, los docentes de idioma siempre han organizado con sus estudiantes eventos académicos, tales como concursos de lectura y de escritura, recitales, dramas y cantos. Estos escenarios son propicios para despertar el interés por la comunicación verbal y escrita. Somos una metáfora del lenguaje, porque estamos hechos esencialmente de palabras. La palabra siempre es algo compartido. Vivimos en un mundo ocupado por quien habla y escucha, por quien escribe y lee. Dependemos unos de otros y somos parte de una labor dinámica y perpetuamente inacabada.
El lenguaje es una diversidad de pensamientos y significaciones. El pensamiento es la esencia humana del lenguaje. Entre la razón y la acción, el diálogo, la lectura y su práctica posibilitan la relación de pensar y crear. La estrategia pedagógica para despertar el amor por la lectura no es imponer lo que se debe leer, el docente debe permitir que el estudiante tenga la opción de elegir el cuento, la poesía o la novela que desea leer. Eso implica que haya bibliotecas en los colegios con suficiente dotación de libros y con personas preparadas que puedan organizar un plan de actividades: recitales y conversatorios con escritores regionales que presenten sus libros, a fin de fortalecer los procesos de lectura y escritura.




