COLUMNA

Prohibición de parqueo en el antejardín tiene que desaparecer

Por los motivos expuestos, reitero la necesidad de que el Concejo Municipal reciba un asesoramiento técnico y jurídico continuo.

canal de WhatsApp

Las leyes 9 de 1989 y 388 de 1997, y los decretos 1504 de 1998, entre otros, coinciden en que el terreno que se encuentra entre la línea de propiedad y la línea de construcción se denomina antejardín, el cual debe cumplir con los siguientes parámetros: que es propiedad privada, que está prohibido techarlo, que únicamente se debe cerrar con rejas de mayor transparencia hasta una altura máxima de dos (2) metros y que hace parte del perfil vial.

Que es propiedad privada: existe una incongruencia entre el marco normativo y la realidad fáctica respecto al Acuerdo 015 de 2015. Aunque dicha norma prohíbe el estacionamiento en el aislamiento del antejardín durante el trámite de licencias de construcción, la Inspección de Policía de Control Urbano tolera operativamente estos parqueaderos sin techar. La restricción se fundamentó en el supuesto de que el antejardín constituye un espacio público, exigiendo el parqueo desde la línea de construcción; no obstante, este argumento carece de sustento técnico adecuado. Dicha inconsistencia ha ocasionado significativos impactos económicos en el desarrollo urbano y la inversión privada, debido a la falta de un análisis sobre el costo de oportunidad del suelo. Por lo tanto, se sugiere la derogación de esta norma, condicionando cualquier restricción futura a la inclusión de una memoria justificativa explícita dentro del Documento Técnico de Soporte (DTS).

Que está prohibido techarlo: la normativa vigente permite techar hasta un tercio (1/3) de la longitud del aislamiento mediante voladizos. Bajo este criterio, debería ser viable ubicar una escalera en el antejardín para acceder de forma independiente al segundo piso. Esta flexibilidad reglamentaria busca optimizar el aprovechamiento del suelo, facilitando el diseño de locales comerciales o nuevas viviendas. Se trata entonces de una necesidad latente en Valledupar, cuya realidad es reconocida y validada en la práctica por la Inspección de Policía Urbana al no considerar la demolición de escaleras en el antejardín.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR