Un ajuste de cuentas ligado a su pasivo judicial o la reactivación de rencillas del pasado surgen como las principales hipótesis que manejan las autoridades en torno al asesinato de Juan Alfredo Niño Trillos, de 34 años, conocido como ‘Águila’, ultimado a balazos la mañana del martes mientras se movilizaba en una camioneta sobre la avenida Fundación de Valledupar.
De acuerdo con información conocida por EL PILÓN, las líneas investigativas apuntan a su pasado como desmovilizado de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), estructura en la que militó y por la cual permaneció privado de la libertad durante un tiempo en las instalaciones del Batallón La Popa de esta capital. Aunque Niño Trillos ya había cumplido sus deudas con la justicia y llevaba varios meses integrado activamente a una iglesia cristiana de la ciudad, buscando dejar atrás su trayectoria al margen de la ley, los investigadores no descartan que el ataque responda a una venganza soterrada o saldos pendientes derivados de su antigua vinculación al paramilitarismo.
La modalidad del crimen reafirma la tesis de una acción premeditada. Los dos hombres que lo atacaron a tiros sobre la avenida Fundación y que posteriormente fueron abatidos por la Policía en Brisas de La Popa , Heider Enrique Areiza Olivella y Andrés Ramón Ramos González, registraban un amplio prontuario que incluía delitos como homicidio y receptación, lo que refuerza la sospecha de que se trató de un homicidio por encargo de estructuras criminales.









