Algunos autores que dilucidan sobre estos temas, discuten si Martín Cotes fue un pirata o un corsario. Los que opinan esto último traen el argumento que Cotes era de cuna noble en Francia, que no actuaba en sus actos de pillaje por su cuenta y riesgo, sino protegido y autorizado por el rey Francisco I, monarca de aquél país. Otros creen que fue un pirata y que su jefe era él mismo, que sus raponazos no buscaban el propósito político de debilitar a España económicamente en beneficio de Francia, sino hartarse de robo en propio beneficio de los navíos que apresaba, y de los puertos caribes que caían en sus asaltos.
En todo caso haremos esta nota describiendo la famosa incursión que este personaje hizo sobre las costas nuestras, en especial sobre Santa Marta y Cartagena, puertos que tomó a sacó en 1559.
Once años antes de esa hazaña lo había hecho el pirata Baal, por lo que no estaban desprotegidas las defensas de todos los puertos, sino que algunas defensas y parapetos se habían construido, mas no lo suficiente para repelar por la fuerza estas actos vandálicos de raterías.





