Que Colombia es un país inmensamente rico, pero condenado a convivir con la pobreza por culpa de sus malos administradores y de políticas públicas equivocadas, es una afirmación tan repetida que ya parece un cliché.
Sin embargo, las cifras del DANE muestran que la pobreza monetaria disminuyó durante 2025 y se ubicó alrededor del 28 % a nivel nacional. Una noticia alentadora que contrasta con la escandalosa situación de departamentos como Chocó y La Guajira, donde la pobreza continúa golpeando a buena parte de sus habitantes.
Ahora bien, que disminuya la pobreza en las estadísticas no significa que los colombianos hayan dejado de sufrir cuando van al mercado. La carestía de los alimentos y la desigualdad siguen siendo preocupaciones cotidianas de millones de familias.





