COLUMNA

Acertamos las cuatro Cámaras del Cesar y vaticinamos presidencia

La lógica y el sentido común se listan como lo más relevante en los “Saberes del Conocimiento”, filosofía popular que es clave para vaticinar las 4 Cámaras por la Circunscripción Electoral del Cesar, sin desgastarse en encuestas que a veces aciertan, pero más de las veces se rajan.

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La lógica y el sentido común se listan como lo más relevante en los “Saberes del Conocimiento”, filosofía popular que es clave para vaticinar las 4 Cámaras por la Circunscripción Electoral del Cesar, sin desgastarse en encuestas que a veces aciertan, pero más de las veces se rajan.

“Es muy fácil ser sabio después del evento”, reza el proverbio inglés, pero lo fuimos antes de las elecciones cuando enunciamos las 4 Cámaras por la Circunscripción Electoral del Cesar y explicamos las razones: Ape Cuello, Gumer de la Peña, Mello Castro y Alexandra Pineda. Se daban como curules seguras, sin importar la ubicación numérica —anotábamos— porque el orden de los factores no altera el producto, aplicando la frase de Pitágoras.

Lo que importa es la credencial, así sea dejando los pelos en el alambre, pero sin menoscabar la forma lícita de obtenerla, sin que el fin justifique los medios, la célebre frase de Nicolás Maquiavelo.

‘Perogrullo’ es una expresión que significa tan sabido y conocido que resulta tonto decirlo, como decir que anocheció porque es de noche o amaneció porque es de día, o dar de favorito a Ape Cuello con la primera Cámara, sin necesidad de descifrar el Código Electoral; simplemente hay que auscultar el imaginario colectivo.

La fortaleza de Ape descansa en una sólida estructura política anclada en los años y su habilidad para mover los hilos del poder con réditos en la consecución de recursos para desplegar obras y hacerse a contratos y posiciones claves en el alto gobierno.

Gumer de la Peña emerge como el heredero de un emporio empresarial cimentado en los juegos de suerte y azar, con impacto en la salud, sin dejar de diversificar otras empresas del sector agrícola, ambiental, industrial, minero, comercial y manufacturero, lo que configura una red electoral.

Los astros siempre se alinean con el Mello Castro. ¡El Mello va!, lema con el que ha sabido conectar, como lo hizo su abuelo Pepe Castro, cuando retumbaba en campaña y contagiaba con la canción ‘Pepe’: “Y no es que Pepe no apriete, sino que sabe apretar”, y con su olfato político el Mello ha logrado conquistar el Concejo municipal, la Asamblea del Cesar y la Alcaldía de Valledupar. Nació con estrella política.

A Alexandra Pineda, aunque radicales del progresismo la descalificaban por no ser pura sangre del petrismo, tuvo el aval de Petro y, consecuentemente, la chequera del Estado para poner a su favor el poder electoral con puestos públicos, contratos y redes de apoyo del sector campesino, salud, el magisterio, los sindicatos e indígenas, hasta arañar votos indecisos.

En ese contexto, de darse dichas predicciones, que se dieron, Cielo Gnecco le ganó el pulso a Ape Cuello, con dos Cámaras aliadas, la de Gumer de la Peña y el Mello Castro, en medio de dos bloques de unidad que han mantenido para dominar con holgura la política pública del Cesar en las últimas décadas, tenaza política que se remonta a Manuel Germán Cuello y Lucas Gnecco.

No podrá desligarse este debate electoral —decíamos— del comportamiento ciudadano que se indigna por las fotomultas o el catastro multipropósito y otras concesiones convenidas a 30 años, porque hasta el agua será concesionada a la luz de la privatización y en consonancia con directrices del orden nacional, pero lo que es igual no es ventaja y ningún candidato por acción u omisión queda exento de culpa, porque lo único seguro en este mundo es la muerte y los impuestos.

Viene ahora la puja por la Presidencia de Colombia y tiene las de ganar el Pacto Histórico con Iván Cepeda como la primera fuerza política del país y mayoría de senadores, además con chequera del Estado para atraer a los partidos tradicionales, porque lo difícil era metérsele al rancho a las élites y lo logró el presidente de la República en ejercicio.

Por Miguel Aroca Yepes.

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