Año Nuevo es un momento simbólico de cambio y renovación. Presentes y comunes en todas las sociedades, los rituales o acciones de comienzo de año impactan nuestras emociones y pueden ayudar a estructurar la realidad. ¡Son todo un reinicio! ¿Quién no empieza a planear sus propósitos al iniciar el calendario?
¿Por qué los rituales de Año Nuevo pueden influir positivamente en nuestra salud mental?
1. Promueven un verdadero espacio de reflexión: prácticas, muchas de ellas colectivas, que generan significado y una sensación de control al planificar. Esto calma incluso la incertidumbre. Escribir metas, limpiar la casa, usar ropa especial, compartir en familia o revisar los aspectos a mejorar en términos de decisiones y avances del año que ha pasado junto a una vela encendida, son ejemplos de estas prácticas.





