Hace seis años inició la construcción de la Universidad Nacional sede La Paz con el compromiso de terminarla en un máximo de 18 meses. Pero la obra presentó atrasos, y recién se entregó la primera fase en septiembre del año pasado.
Durante la ceremonia en algunos quedó el síntoma de sinsabor por las conclusiones: en un comienzo la sede solo sería un trampolín para ir a estudiar a otras ciudades, principalmente por la falta de 20.000 millones de pesos para su funcionamiento.
La buena noticia es que esos recursos llegaron el 28 de diciembre del año pasado destinados desde el Ministerio de Educación. Ahora, la proyección es iniciar clase en agosto de este año con una oferta académica de seis programas de pregrado.











