19 agosto, 2020

“Invertir en agua potable es invertir en la reducción de la pobreza”: gerente de Aguas del Cesar

En ese sentido, EL PILÓN dialogó con la gerente de Aguas del Cesar, Lina Prado, sobre lo que se viene para el departamento en materia de servicios públicos como agua potable y acueducto.

Lina Padro, gerente de Aguas del Cesar.

FOTO/CORTESÍA.

Más allá de la pandemia sanitaria, el agua potable es uno de los mayores desafíos en el Cesar. En la zona rural el reto es mayor: la mitad de la población no cuenta con el servicio.

En ese sentido, EL PILÓN dialogó con la gerente de Aguas del Cesar, Lina Prado, sobre lo que se viene para el departamento en materia de servicios públicos como agua potable  y acueducto.  

¿Cuál es la jurisdicción de trabajo de Aguas del Cesar?

Nosotros somos el Plan Departamental de Agua. Como su nombre lo indica, tenemos presencia en todo el departamento del Cesar. Naturalmente hay unos municipios que pertenecen al Plan Departamental de Agua, lo cual lleva un trámite especial y otros, pocos, no pertenecen, pero estamos haciendo la gestión para que participen de esta política.

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¿Cuáles no tienen convenio con Aguas del Cesar?

En total, son 20 los que pertenecen; cinco no están: Aguachica, Valledupar, Becerril, San Martín y San Diego, con la anotación que San Diego ya está revisando el convenio para regresar al Plan departamental de Agua. Podemos decir que ya pertenece.

¿Qué significa para los municipios establecer un convenio con Aguas del Cesar?

Es un convenio que tiene sus lineamientos. El Decreto 1425 de 2019 establece nuestras funciones. Para pertenecer al Plan Departamental cada municipio debe presentar la intención ante el Concejo. Ellos lo aprueban y se compromete un recurso del Sistema General de Participación de Agua Potable. Claro que anteriormente se debe realizar un estudio técnico y financiero porque con el recurso del SGP también se pagan muchos subsidios.

¿Cuál es la responsabilidad de Aguas del Cesar?

Nosotros gestionamos y ejecutamos obras. Estas obras son de agua potable y saneamiento básico. Los municipios son quienes constitucional y legalmente tienen el deber de operarlas y prestar el servicio público; les entregamos las obras y ellos se las entregan a su empresa de servicios públicos.

Obviamente, nosotros brindamos una capacitación técnica, administrativa y financiera para la eficiencia y sostenibilidad de la obra.

Si algo se le cuestiona a Aguas del Cesar son esas obras terminadas que no entran en operación…

Nuestra responsabilidad termina cuando entregamos las obras. Al concluirlas, estas cuentan con una póliza por si presentan fallas, pero la operación depende de las empresas y los municipios. Nosotros tenemos como un objeto la prestación del servicio, pero en estos momentos no lo realizamos; simplemente somos gestores. En estos momentos no tenemos la capacidad para operar un sistema. Quizás en un futuro, por ahora brindamos la asesoría.

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Lastimosamente hay casos donde se entregan las obras y no entran en funcionamiento. Caso del corregimiento de Costillas, en Pelaya…  

Repito: lo que hace falta en los municipios es comprometerse con su empresa de servicios públicos para poder prestar un óptimo servicio con el sistema que se entrega. Esa obra por sí sola no funciona. La obra debe tener un doliente, que es el municipio.

Muchas veces los sistemas no operan por los pasivos energéticos, deudas con Electricaribe. Por eso hemos apostado por energías sostenibles, que le permita a la comunidad tener siempre electricidad. Además esto abarata los costos.

Otro problema operativo es la cultura de pago en algunos territorios…

Hay que cobrar el servicio porque eso es lo que garantiza la sostenibilidad. Hemos trabajado la cultura de pago, aunque muchos corregimientos piensan que esto es gratuito, y no, por el servicio se debe pagar.

¿Cuenta con presupuesto propio Aguas del Cesar?

Nosotros no contamos con presupuesto propio. Como ejecutores  del Plan Departamental de Agua recibimos una remuneración, es un convenio que suscribimos con el departamento. Ellos nos dan un porcentaje dependiendo del Plan Estratégico de Inversión, PEI. Eso sirve para el gasto de funcionamiento de nosotros. Todos los proyectos que adelantamos son producto de la gestión.

No nos destacamos en el Cesar por el servicio de agua potable. Al contrario, sufrimos muchos rezagos…

Hay indicadores que marcan problemas históricos de agua potable, principalmente en Astrea, Bosconia y El Paso. Estos municipios se abastecen por pozos, eso ocasiona que sufran mucho en épocas de sequía. A eso le apuntamos: en Astrea ya tenemos concepto favorable del Ministerio de Vivienda de la primera fase del acueducto.

En Bosconia se suscribió un convenio para construir pozos profundos con la maquinaria del CDT ganadero. Esto por lo pronto, porque estamos apuntando al Plan Maestro de Bosconia. Hay unos estudios hechos pero no se les asignaron recursos. Decidimos retomar esa problemática de Bosconia porque queremos actualizar los estudios y desarrollar la fase uno del Plan Maestro de Acueducto de Bosconia. Soy positiva en este tema.

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Estos serían los municipios en estado crítico en materia de agua potable. ¿Aguachica no cuenta?

 En Aguachica estamos haciendo una inversión importante de $20.000 millones en fase 1 y fase 2. Ellos no tenían una continuidad óptima en el servicio. Se ha mejorado la continuidad, eso sin recibir la obra. Creo que vamos a solucionar en gran parte este problema. 

Pero una solución definitiva en Aguachica requiere atacar el fraude. Tengo entendido que las autoridades municipales lo están haciendo. Las conexiones erradas son las que afectan los suministros.

En materia de servicios públicos en el Cesar hay una enorme brecha entre los corregimientos  y la zona urbana…  

La cobertura de acueducto rural era de 56 % en el 2015; en el 2019 es del 57 %. Queremos elevar el indicador. En la zona urbana la cobertura es del 94.7 %. Históricamente se han intervenido 40 corregimientos de 160 más o menos que hay en el Cesar.

Invertir en agua es invertir en la reducción de pobreza…

Así es. También sube los indicadores de salud. Las aguas cuando no tienen un tratamiento adecuado redundan en enfermedades.

¿Qué opciones plantean para solucionar el problema de agua potable en los corregimientos del Cesar?

En la zona rural se construyen acueductos. En los que ya los tienen se optimizan sus redes. Otros tienen tanques elevados o pozos subterráneos. Por ejemplo, ahorita estamos haciendo una inversión de más de $3.700 millones en el corregimiento de Palestina (Pailitas). Es una optimización, allá ya hay acueducto  y redes. Estaba muy obsoleto. Se entregará a la Junta de Acción de Comunal  y esa es la clave de las obras: entregársela a la comunidad rural, que son los dolientes y quienes deben operar esos sistemas.

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¿En qué lugar de las prioridades debe estar la inversión en agua potable?

Como se dijo, invertir en agua potable es reducir la pobreza y genera bienestar. Es quizás una de las inversiones más importantes a las que deben apuntar  los alcaldes.

¿Qué falta para solucionar el problema  del agua potable en el Cesar?

Falta muchísima inversión. Hay que trabajar con los recursos que llegan y jalonar a nivel nacional y departamental.