Los apasionantes paisajes fueron la ruta de varios misioneros hacia la tierra de los Santos Reyes, para sembrar la devoción a la Virgen del Rosario en la que posteriormente sería la capital del Cesar. Uno de ellos fue el evangelista y fraile capuchino Vicente Roig y Villalba, quien por mucho tiempo dedicó su vida para que se arraigara el evangelio en estas tierras fértiles.
La historia de la Diócesis de Valledupar inicia el 25 de abril de 1969, con la bula Qui in beatissimi del Papa Pablo VI, donde fue elevado a la categoría de Diócesis el entonces Vicariato de Valledupar.











