Al cumplirse el natalicio número 88 del Rey Vallenato Calixto Ochoa Campo (14 de agosto de 1934), aparece una historia que hace parte del pentagrama que recorre con letra y música este bello territorio del Caribe colombiano.
Una de ellas es la influencia que Calixto Ochoa tuvo en la vida musical de Diomedes Díaz, quien le grabó un total de 33 canciones que se convirtieron en grandes éxitos. Era tanta la admiración del célebre cantante por su ídolo que en una oportunidad al ir a realizar una presentación en su tierra La Junta, La Guajira, y quedarse a dormir fue el más grande anfitrión.
Estando Calixto Ochoa acostado en una hamaca y como hacía mucho calor, Diomedes Díaz se encargó por varias horas de echarle fresco con un cartón. Así era la humildad del cantor campesino. Esa ocasión de la visita fue aprovechada por Diomedes para contarle sobre la admiración que le tenía desde muy niño, cantándole muchas de las canciones hasta sorprender a Calixto, no pensando que con el paso de los años ese humilde muchacho le daría la mayor satisfacción.











