Gustavo Gutiérrez Maestre, ‘El arquitecto de moda’, quien estuvo desde su niñez al lado de Diomedes Díaz, conociéndolo como la palma de su mano, vivió de cerca sus cantos, tristezas y alegrías las cuales caminaron a su lado como hermanas gemelas, haciendo posible que llegara a puerto seguro a través de la música vallenata.
Al ingresar por el laberinto donde aparece de frente el territorio de La Junta, La Guajira, tierra de ambos, casi no sabía por dónde empezar debido a que las historias se cruzaban en su memoria. “Mi compadre Diomedes me bautizó como ‘El arquitecto de moda’ y me saludó 15 veces en sus discos. Esas menciones de cariño las guardo como el mayor tesoro”.
Sin parar añadió: “El inicio de Diomedes no fue nada fácil porque era muy pobre, que no es deshonra, pero nunca se daba por vencido. Era terco, decidido y por eso alcanzaba objetivo. Por eso llegó a la cumbre musical, algo trascendental en su vida artística”.











