El ser humano que vive lejos de su pueblo, en su edad otoñal quiere volver al reencuentro con sus raíces y beber el agua del patio del origen. La eterna parábola del retorno. Pero cuando otro pueblo lo seduce por la magia de la música y el amor nupcial, queda extasiado para siempre y se autoproclama hijo adoptivo. Ese fue Ricardo Cárdenas Álvarez, amante y cantautor de la música vallenata. Dios le hizo realidad sus sueños de casarse con una vallenata, Nery Patricia García Oñate, descendiente de Atánquez, y tener un hijo que ama el vallenato.
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Ricardo Cárdenas nació en Colosó (Sucre, 1940). A la edad de nueve años, cuando la bocina del pueblo llenaba las noches de música, se aprende sus tres primeras canciones interpretadas por Guillermo Buitrago: ‘La gota fría’ (grabada con el nombre ‘Qué criterio’, ‘La víspera de año nuevo’ y ‘Compae Eliodoro’.











