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El futuro del árbol de mango se discutirá en el 8° Foro del Árbol el 26 de marzo en el Salón Yui del Hotel Sicarare.
El 8° Foro del Árbol, organizado por el diario EL PILÓN con el apoyo de Corpocesar, Emdupar, Drummond y Afinia, se llevará a cabo este miércoles 26 de marzo en el Salón Yui del Hotel Sicarare. Este evento contará con la participación del arborista mexicano Edgar Ojeda, quien realizó un análisis detallado del estado de salud del emblemático ‘palo e mango’ de la Plaza Alfonso López.
Los árboles de mango tienen una vida promedio de 150 años, dependiendo de los cuidados que reciban. El palo e mango de la plaza, que se encuentra en la segunda mitad de su vida, ha sufrido daños tras los últimos cambios en su entorno, particularmente en sus raíces, que fueron sepultadas.
Ojeda señaló que estos cambios han forzado al árbol a adaptarse nuevamente, lo que ha generado un debilitamiento notable en las grietas a la altura entre la raíz y el tronco. “A pesar de los buenos tratamientos que ha recibido, la corteza ya comienza a desprenderse”, explicó el experto.
El palo e mango es uno de los ocho árboles patrimoniales de Valledupar. Ojeda destacó la importancia de comprender la relación entre la sociedad y estos árboles veteranos, monumentales e históricos. “Estos espacios son fundamentales para que aprendamos cómo los árboles nos benefician, no solo en términos económicos, sino también en nuestra salud física y mental”, afirmó.
Además, hizo un llamado a los lectores para que asistan al foro y participen en las discusiones sobre la convivencia armónica con los árboles en el espacio público, considerando los desafíos urbanos como pavimentos y cables.
Ojeda también enfatizó la necesidad de aprender de los árboles históricos y monumentales de Valledupar, destacando cómo la sociedad puede contribuir a su preservación. “Es importante que entendamos qué necesitan estos árboles de nosotros para poder vivir en armonía con ellos”, concluyó.
Otros 8 árboles patrimoniales de la ciudad incluyen: Ceiba en la Glorieta de los Músicos, Ceiba en el Parque Santa Lucía, Ceiba en el barrio La Nevada, Algarrobillo en el Parque Santana, 3 cauchos en la Gobernación del Cesar y los algarrobillos del Parque de los Algarrobillos.
Como parte de la incorporación de nuevas generaciones árboles por toda la región, desde el vivero Colanta- Coolesar se donarán cerca de 300 especímenes como parte del programa de ganadería sostenible.
Por: Redacción EL PILÓN
El futuro del árbol de mango se discutirá en el 8° Foro del Árbol el 26 de marzo en el Salón Yui del Hotel Sicarare.
El 8° Foro del Árbol, organizado por el diario EL PILÓN con el apoyo de Corpocesar, Emdupar, Drummond y Afinia, se llevará a cabo este miércoles 26 de marzo en el Salón Yui del Hotel Sicarare. Este evento contará con la participación del arborista mexicano Edgar Ojeda, quien realizó un análisis detallado del estado de salud del emblemático ‘palo e mango’ de la Plaza Alfonso López.
Los árboles de mango tienen una vida promedio de 150 años, dependiendo de los cuidados que reciban. El palo e mango de la plaza, que se encuentra en la segunda mitad de su vida, ha sufrido daños tras los últimos cambios en su entorno, particularmente en sus raíces, que fueron sepultadas.
Ojeda señaló que estos cambios han forzado al árbol a adaptarse nuevamente, lo que ha generado un debilitamiento notable en las grietas a la altura entre la raíz y el tronco. “A pesar de los buenos tratamientos que ha recibido, la corteza ya comienza a desprenderse”, explicó el experto.
El palo e mango es uno de los ocho árboles patrimoniales de Valledupar. Ojeda destacó la importancia de comprender la relación entre la sociedad y estos árboles veteranos, monumentales e históricos. “Estos espacios son fundamentales para que aprendamos cómo los árboles nos benefician, no solo en términos económicos, sino también en nuestra salud física y mental”, afirmó.
Además, hizo un llamado a los lectores para que asistan al foro y participen en las discusiones sobre la convivencia armónica con los árboles en el espacio público, considerando los desafíos urbanos como pavimentos y cables.
Ojeda también enfatizó la necesidad de aprender de los árboles históricos y monumentales de Valledupar, destacando cómo la sociedad puede contribuir a su preservación. “Es importante que entendamos qué necesitan estos árboles de nosotros para poder vivir en armonía con ellos”, concluyó.
Otros 8 árboles patrimoniales de la ciudad incluyen: Ceiba en la Glorieta de los Músicos, Ceiba en el Parque Santa Lucía, Ceiba en el barrio La Nevada, Algarrobillo en el Parque Santana, 3 cauchos en la Gobernación del Cesar y los algarrobillos del Parque de los Algarrobillos.
Como parte de la incorporación de nuevas generaciones árboles por toda la región, desde el vivero Colanta- Coolesar se donarán cerca de 300 especímenes como parte del programa de ganadería sostenible.
Por: Redacción EL PILÓN