4 diciembre, 2019

Productores de la Sierra Nevada enviaron carga de panela a Alemania

El primer envío de panela fue un ensayo con una pequeña carga al país europeo para dar a conocer el producto. Con la fortaleza de ser un bien cien por ciento natural, los paneleros de Atánquez aún deben resolver desafíos relacionados con el Invima.

Los productores se han renovado a máquinas a motor.

FORO/CORTESÍA.

La mayoría son pequeños productores. No superan las tres o cuatro hectareas sembradas de caña. El mercado y el toque especial que le aporta la Sierra Nevada de Santa Marta les brindaron a los productores de la zona la oportunidad de enviar una carga de 100 kilógramos de panela a Alemania a finales de octubre. Una primera victoria.

El negocio, comentan, inició por el interés de uno de los clientes que quiso conocer la diferencia entre el producto local y el del resto del país. Si es del gusto del comercializador teutón y supera los requisitos internacionales, los fabricantes agremiados en la Asociación de Productores Agroecológicos Kankuamos, Asoprokan, iniciarían la exportación directa con el socio alemán, según narra Solon Arias, gerente comercial.

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“Estamos principalmente en la Sierra Nevada de Santa Marta. Tenemos cosechas a alturas desde 600 metros sobre el nivel del mar hasta los 1600 metros. La caña que se siembra a los 600 metros por lo general se dedica a otro subproducto de la caña, como el alfadonque. La mayoría de los productores se dedica a eso. Para la parte de arriba, Chemesquemena, Atánquez, Guatapurí, la cosecha de caña va directamente a producir panela”, señaló Víctor Martínez, secretario de Asoprokan.

Entre los corregimientos de Chemesquemena, Guatapurí, Atánquez, Los Haticos, Pontón, Las Flores, Rio Seco, Murillo, Ramalito, Rancho de la Goya, el Mojao, territorio que cubre la asociación con más de 180 productores de diferentes líneas, hay alrededor de 300 hectáreas de caña sembradas, el plan es sumar otras 70.

EL OBSTÁCULO

Este lunes, el presidente de la República, Iván Duque, anunció la sanción de la Ley de la Panela. ¿Objetivo? “Con la sanción de la nueva Ley de la Panela se dinamizarán las exportaciones de este producto a nuevos mercados internacionales”, señaló el presidente Duque.

Lo anterior con la creación de incentivos tributarios para pequeñas, medianas y grandes empresas de productos de consumo masivo que compren productos elaborados con panela, provenientes de trapiches de economía campesina.

El incentivo consiste en el descuento del 100 % del impuesto de renta asociado a las ventas de tales productos, durante siete años, con posibilidad de prórroga por cinco años más.

Sin embargo, uno de los puntos más destacados de la Ley de la Panela es la reglamentación y los permisos ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima. Desde hace más de diez años, los productores de panela del norte del departamento están gestionando para lograr todos los permisos requeridos por el Invima.

Hemos sido ponentes de esa Ley. Participamos en la Mesa Departamental de Paneleros. Hemos sido insistentes en que se deben cambiar ciertas políticas. Se nos venía exigiendo muchas cosas para el registro Invima en la panela y eso requiere una inversión muy fuerte por eso es que los productores nuestro nunca calificarían para un registro Invima. Lo que propusimos es que a través del sistema artesanal cumpliera y obtuviéramos como una panela limpia y certificada”, agregó el secretario de Asoprokan.

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Con la Ley, los pequeños productores podrán obtener las certificaciones gracias a la creación de las categorías Artesanal (A) y Emprendedor (E) para la obtención del registro, permiso o notificación sanitaria emitida por el Invima, que tendrá un costo de una quinta parte del valor aplicable, sin desconocer los requisitos sanitarios.

LOS PRECIOS

Este ha sido el año de los buenos precios en el sector de la panela, sobre todo a fin de año. Con una oferta estable porque muchos productores están en plena cosecha de café, los paneleros han podido vender la carga de 135 kilógramos por encima de los $40.000 pesos en Valledupar, principal punto de venta.

Lo más difícil desde el punto de vista económico son los precios de la comercialización: no son estables. El año pasado el precio de la panela no pasó de $30.000, este año alcanzó los $40.000. Como la gente no muele hay escasez pero en enero se prevé que bajarán”, agregó Laureano Torres, uno de los productores.

Para seguir siendo protagonistas, los comerciantes esperan reactivar el centro panelero en Chemesquemena que en su momento fue certificado por la Secretaría de Salud departamental y municipal.

Para enero del 2020, tienen pactado reiniciar la producción para cubrir una parte de la demanda internacional que tiene una asociación del municipio de Pueblo Bello.

POR: DEIVIS CARO DAZA / EL PILÓN
defancaro1392@gmail.com