La mayoría son pequeños productores. No superan las tres o cuatro hectareas sembradas de caña. El mercado y el toque especial que le aporta la Sierra Nevada de Santa Marta les brindaron a los productores de la zona la oportunidad de enviar una carga de 100 kilógramos de panela a Alemania a finales de octubre. Una primera victoria.
El negocio, comentan, inició por el interés de uno de los clientes que quiso conocer la diferencia entre el producto local y el del resto del país. Si es del gusto del comercializador teutón y supera los requisitos internacionales, los fabricantes agremiados en la Asociación de Productores Agroecológicos Kankuamos, Asoprokan, iniciarían la exportación directa con el socio alemán, según narra Solon Arias, gerente comercial.
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