26 febrero, 2020

Orientadores escolares, labor de riesgos en el Cesar

Amenazas de muerte, persecuciones, agresiones verbales, entre otros, son los riesgos que corren 98 profesionales que orientan a más de 100.000 estudiantes en el departamento del Cesar. Los docentes buscan desesperadamente que se incremente el número de orientadores porque cada educador atiende un promedio de 2.500 jóvenes.

165.000 estudiantes de instituciones oficiales necesitan el acompañamiento de los orientadores.  

FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

Hoy se celebra el día del docente orientador establecido por el Ministerio de Educación Nacional, en el Decreto 418 del año 2018. Por segunda vez estos educadores entre psicopedagogos, psicólogos, trabajadores sociales, entre otros, celebrarán un reconocimiento a su labor como orientadores vocacionales, familiares y garantes de los derechos de los niños en las instituciones educativas del departamento del Cesar según Alcira Vitola, psicopedagoga.

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A pesar de que el trabajo que realizan es significativo para la formación de los estudiantes, estos profesionales son víctimas de amenazas de muerte, insultos y persecuciones de acuerdo con la socióloga Angélica Vázquez.

Al ser los encargados de vigilar el desarrollo de los jóvenes e infantes en su formación académica, estabilidad emocional y desenvolvimiento social, estos profesionales trabajan en profundidad con los estudiantes y su núcleo familiar para estar alerta sobre algún caso de maltrato infantil, abandono por parte de los padres, tendencias suicidas, consumo de sustancias psicoactivas, bullying y embarazos para denunciar estas situaciones ante las autoridades o entidades a cargo de la protección de menores, en consecuencia, recurrentemente son amenazados por los acudientes que permiten estos hechos o personas que se benefician de estas problemáticas de acuerdo con Vázquez.

En el departamento del Cesar hay 63 orientadores y en el municipio de Valledupar hay 35 distribuidos en las instituciones educativas según Alcira Vitola.

Esta psicopedagoga asegura que en cada institución solo hay un orientador escolar para atender una población estudiantil de entre 1.000 y 4.000 estudiantes lo que dificulta que se preste un servicio de acompañamiento optimo y los docentes tengan afectaciones de salud por el estrés a raíz de una sobrecarga de trabajo con la que difícilmente han lidiado durante varios años de acuerdo con Vitola.

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Debido a esto, el sindicato Asoorientadores seccional Cesar se reunió con la Secretaría de Educación Municipal para exponer la necesidad de un incremento de estos profesionales en los planteles educativos porque en el departamento hay más 100.000 estudiantes para 98 orientadores que no solo le brindan acompañamiento a los jóvenes sino que también orientan a los padres de familia, demás integrantes del núcleo familiar, docentes, administrativos y directivos de las escuelas según Vitola.

MÁS VIGILANTES DE LA EDUCACIÓN

De acuerdo con Felipe Ramírez, orientador de la Institución Educativa Técnico Magola Hernández Pardo, del municipio de Pueblo Bello, tiene a su cargo 1.600 estudiantes. Ramírez comenta que en el territorio hay dos colegios más, el Instituto Agrícola el cual cuenta con una orientadora para una población de 900 estudiantes y la Institución educativa El Reposo, que no tiene un docente que se encargue de trabajar en este campo.

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Según Hernández los 98 educadores han adelantado conversaciones con la Secretaría de Educación Municipal para que haya una mayor contratación de orientadores porque la población estudiantil sobrepasa las capacidades de estos profesionales que tienen que identificar casos de abuso sexual, violencia intrafamiliar, embarazos prematuros y tendencias suicidas entre más de 1.000 estudiantes que asisten a las distintas instituciones educativas.

El secretario de Educación Municipal, Iván Bolaño Baute, aseguró que se reunirá hoy con los miembros del sindicato de Asoorientadores, seccional Cesar, en la Casa de la Cultura para realizar una charla con respecto a una serie de evaluaciones sobre el incremento de orientadores en las instituciones educativas.

La secretaría hará unas contrataciones adicionales para aumentar el número de profesionales porque por cada 700 estudiantes debe haber un docente guía.

Aseguró que paulatinamente ingresarán más educadores a los planteles oficiales de acuerdo con el presupuesto que maneja el ente. Comentó que en este año no habrá un porcentaje elevado de orientadores prestando el servicio pero en la medida de que el recurso económico lo permita contratarán más para los centros educativos que cuentan con poblaciones de hasta 4.000 niños, niñas y jóvenes.

Como medida para disminuir la violencia intrafamiliar que es una de las problemáticas sociales con mayor incidencia, Bolaño aseveró que se implementarán más escuelas de padres en las instituciones en las que no las hay, para aumentar el acompañamiento psicosocial y mejorar la calidad de vida de los acudientes y la de los estudiantes. Los planteles educativos que tienen estas escuelas serán fortalecidas.

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PROBLEMÁTICAS SOCIALES

Las problemáticas más comunes en los colegios del departamento según Asoorientadores, seccional Cesar, son el consumo de sustancias psicoactivas, embarazo en adolescente, el ‘cutting’ que es la adicción a los objetos cortopunzantes, tendencias suicida, violencia intrafamiliar, depresión y abuso sexual, además de dificultades en la convivencia porque en los planteles oficiales debido a la sobrepoblación en los salones hay hasta 45 estudiantes que sobrepasan la capacidad de las aulas y se generan roces que resultan en discusiones y enfrentamientos.

De acuerdo con Blanca Moreno, orientadora escolar de la Institución Educativa José Eugenio Martínez, en el 2019 se presentaron 76 casos de problemáticas sociales en el plantel de los cuales fueron remitidos 50 situaciones a las EPS, 10 casos a la Policía de Infancia y Adolescencia, 16 al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf.

Según la docente los casos con mayor incidencia son la conducta inadecuada con 62 hechos, bajo rendimiento académico con 31 y desmotivación escolar con 20, dichos ejes anteriormente mencionados son producto de violencia intrafamiliar, acoso escolar u otro tipo de problemática que provoca que los estudiantes afectados decaigan en estas areas.

Según un orientador del sector oficial en la institución educativa donde trabaja en el 2019 se presentaron 12 casos de abuso sexual, 11 de consumo de sustancias psicoactivas, 23 de violencia intrafamiliar, 13 de conductas suicidas y cuatro de embarazo adolescente.

Este docente aseguró que el número podría ser mayor pero estos fueron los casos registrados donde se agotó la ruta de acción, la cual consiste en hacer la respectiva denuncia ante las autoridades y las evaluaciones e investigaciones de las entidades a cargo de la protección de niños, niñas y adolescentes.

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El orientador aseveró que los acudientes que son responsables del abandono de niños y de abusos sexuales arremeten contra los docentes cuando se enteran de las denuncias. Comenta que en varias ocasiones ha recibido llamadas de personas que lo amenazan con asesinarlo.

ORIENTADORES DE ACERO

Estos profesionales que trabajan a diario con estudiantes de primaria y bachillerato celebran este 26 de febrero en honor a su trabajo como guías escolares de niños que serán los pilares del mañana según la orientadora Lucinda Herrera.

La docente comenta que el trabajo que realiza ella y sus compañeros es satisfactorio porque trabajan a fondo con jóvenes, familias, comunidades y profesores porque cumplen la función de orientar y formar en psicopedagogía a las personas que tienen relación con la institución educativa en cualquier tipo de aspecto.

A pesar de que esta vocación brinda beneficios como el acompañamiento en situaciones de vulnerabilidad los riesgos de ejercerla son cada vez mayores.

De acuerdo con los entrevistados cuando un orientador recibe una amenaza debe pasar un proceso tedioso en el que la Fiscalía, la Secretaría Educación correspondiente, además del material probatorio determinará si la amenaza es fehaciente o no y esto puede tardar meses en los que el docente está desprotegido. Si es comprobada la gravedad del hecho la secretaría trasladará al orientador a otra institución.

Según Herrera incluso con las pocas garantías de seguridad que tiene este gremio la “pasión por el trabajo” continúa y no desaparecen los esfuerzos de estos docentes para la identificación y tratamiento de los problemas de aprendizaje y la realización de programas de integración escolar y familiar.

Los orientadores esperan que se implementen los mecanismos para que la sobrecarga disminuya y los niños, niñas y jóvenes del Cesar puedan ser atendidos para evitar hechos lamentables que dañen la vida de los “forjadores del futuro”.

Por: Namieh Baute Barrios / EL PILÓN
Namiehdayana@gmail.com