Cultura ciudadana es quizás una de las palabras cuyo sentido se ha desdibujado de tanto mencionarse y poco reflejarse en la cotidianidad de nuestra ciudad. Está normalizado incumplir las normas de tránsito, pasar por encima del peatón, botar basura a las calles y hacer uso inadecuado del espacio público, también hostigar a las mujeres con piropos no solicitados.
Sin embargo, esto solo nos muestra lo vital que es inculcar esas normas, principios y comportamientos que como individuos debemos respetar y promover para convivir en comunidad.
Por esta razón, pienso que la cultura ciudadana está atada a la identidad -al sentido de pertenencia- y esa identidad es la que crea el entorno propicio para aprehender las normas, principios y comportamientos que deseamos que se respeten en nuestra sociedad, en nuestra ciudad. Citaré un ejemplo real que me dejó atónito, pero me hizo reflexionar de la importancia de conocernos (me refiero a encontrar la identidad de nuestra ciudad).











