No es quizás la mayor problemática, pero sí uno de los mayores inconvenientes presentados en Aguachica, Cesar: el mal estado de la malla vial y, en especial, sus calles principales, como la quinta, la tercera y la sexta.
Al igual que la capital del departamento del Cesar (Valledupar), Aguachica expone una gran problemática en relación con el mal estado físico de sus calles, donde transitar por ellas se ha convertido en un reto debido a la pésima condición en la que estas se encuentran. Son más de 270 años los que tiene el territorio “morrocoyero”; sin embargo, en este contexto se puede evidenciar la insuficiencia de recursos monetarios, de personal, maquinaria u otros elementos necesarios para el mantenimiento, reparación y solución de este perjuicio comunitario.
Obligatoriamente hay que hacer detención al transitar por las calles de Aguachica, debido a que estas parecen trochas conformadas por cráteres dentro del casco urbano, convirtiéndose en trampas de riesgo humano y mecánico. Cabe señalar que ha pasado administración tras administración local y los mandatarios de turno han pasado por alto o no han tenido en cuenta el compromiso para el arreglo de esta caótica realidad.
Saber cuál es la calle más deteriorada es difícil, como también resulta difícil saber por qué no han sido intervenidas para su arreglo.
Son muchos los vehículos que transitan a diario por estas vías, e incluso los denominados de carga pesada y los livianos no están exentos de deterioro, y, aún más, las personas en condición de discapacidad física en sillas de ruedas y muletas. Para poder reparar toda la malla vial se requiere una inversión monetaria bastante elevada, cifra con la que quizás no cuenta el municipio para este propósito.
Otro factor influyente en los daños de las calles son las lluvias y las aguas negras que brotan de las alcantarillas y recorren la capa de cemento y tierra, alterando aún más este panorama. Aquí vale la pregunta: ¿Qué hacer ante esta situación? La respuesta clave sería buscar los recursos necesarios como requisito encaminado al cambio, por parte de aquellos a quienes les compete esta responsabilidad.
Con el pasar del tiempo, Aguachica se va acercando a los trescientos años de fundada. Ojalá en un futuro no lejano se demuestren obras y hechos que apunten al progreso y hagan aparecer propósitos de participación ciudadana y estrategias locativas que ayuden a contar con calles en excelente estado, y exista así la generación de empleo, teniendo en cuenta la mano de obra local.
Finalmente, entender la importancia de unas calles sin huecos y en excelentes condiciones brinda sentido al desarrollo económico local, a la reducción de tiempos de desplazamiento, al crecimiento poblacional, a la conectividad social, a la reducción de daños y accidentes, y a la movilidad segura. Se debe incentivar la cultura ciudadana hacia el conocimiento de medidas preventivas y de señalización para garantizar una movilidad segura y eficiente.
Escrito por: Jesús David Díaz Almendrales “Chicharito”










