Existe la noción generalizada de que una feminista necesariamente pertenece a una ideología política de izquierda. En ambos polos de la accidentada geografía política, hay sectores que dan por hecho que todas las que nos identificamos como feministas estamos de acuerdo con las ideas que en Colombia lideran “los zurdos”. De hecho, hace algunas semanas, al leer algunas columnas en las que he escrito sobre temas de violencia y paridad de género, un amigo me dijo: “Te estás volviendo muy petrista”.
El fin de semana el presidente Petro nos mostró que esta creencia está bastante alejada de la realidad. En su discurso expuso su misoginia, llamando “Muñecas de la mafia” a las periodistas colombianas, sin medir las consecuencias que, en efecto, sus palabras han tenido en el aumento de ataques y expresiones de odio hacia ellas.
Es el mismo Petro que dijo “El cambio será con las mujeres” en su discurso tras pasar a segunda vuelta, y que durante su posesión dijo: “Gobernaré con y para las mujeres de Colombia. Hoy, aquí, empieza un gobierno paritario y con un Ministerio de Igualdad”.











