OPINIÓN

La vicepresidenta no se va a ir, pero no debería quedarse

¿Qué le pasó, entonces, a aquella lideresa social que hoy, como vicepresidenta, se dedica a lanzar pullas a su propio presidente, y cuyo paso por el Ministerio de la Igualdad no dejó resultados favorables para los sectores más vulnerables del país?

Añadir como fuente preferida en Google
Quintin Quintero, columnista de EL PILÓN

Quintin Quintero, columnista de EL PILÓN

Por: ricardo

@el_pilon

canal de WhatsApp

Entre una cómoda zona de confort salarial y un precario espacio dentro del Gobierno nacional, así se percibe a Francia Márquez. Por un lado, una burócrata acomodada; por el otro, una servidora pública diluida, de quien ni ella misma espera ya algo en beneficio del país.

Ya ni siquiera la aguantan como ha estado durante los últimos tres años: con un pie adentro y otro afuera. Ahora la quieren con los dos pies por fuera. Y punto. ¿Pasó de heroína a traidora o, sencillamente, no dio la talla?

¿Qué ha hecho Francia Márquez, puntualmente, a favor de los 12 millones 672 mil colombianos entre los 14 y 28 años, que representan el 25 % de la población total del país? ¿Qué planteamientos se le conocen en beneficio de esa juventud?

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR