Después de las elecciones al Congreso, en las que se midió como candidato y le fue bien, el exalcalde Omar Benjumea decidió tomarse un receso. Bajó el ritmo, se alejó de la tarima y se dedicó a lo que pocos políticos hacen después de una contienda: escuchar. Salió con un respaldo que demuestra que su palabra sigue pesando en Codazzi.
Pero hubo algo que ese receso nunca cerró: la conversación con Iris Almarales, exsecretaria de Hacienda y hoy precandidata a la Alcaldía. Esa puerta ha estado abierta todo este tiempo, porque entre los dos hay algo más sólido que una simple coyuntura electoral: una misma manera de entender cómo se gobierna.
Y como en los pueblos todo se comenta, apenas trascendió que existen acercamientos, en las tiendas, en las terrazas y en los grupos de WhatsApp surgió la curiosidad de siempre sobre el trasfondo de esta alianza. Quien conozca de cerca esta relación sabe lo que verdaderamente hay: un equipo y unas causas en las que coinciden.










