El truncamiento en la construcción de la Universidad Popular del Cesar en el municipio de La Jagua de Ibirico se ha convertido en el hecho noticioso más comentado en los medios del departamento del Cesar, alcanzando incluso resonancia nacional.
“Jagua de Ibirico, tuya, mía, de todos… la UPC te la niegan, el más preciado tesoro.” Esto no es un cuento ni una invención: nos arrebatan la UPC mediante una argucia jurídica perfectamente elaborada.
No se trata de un rumor ni de una historia inventada. Es una realidad jurídica cuidadosamente construida que amenaza con privarnos de una oportunidad invaluable. Este hecho no puede pasar inadvertido, pues representa el anhelo de toda una región por consolidar un modelo educativo que impulse la transición hacia economías diversas, sostenibles y competitivas en un mundo globalizado y multipolar.











