Con motivo del Día del Idioma que se celebra este 23 de abril, la Secretaría de Educación del Cesar ha puesto en marcha una estrategia denominada “Trueque de Libros” con la cual se busca fomentar la lectura en el departamento.
El objetivo es incentivar el intercambio de libros, de saberes y el acceso equitativo al conocimiento, para cuya labor se les ha pedido a las instituciones educativas oficiales para que en esta fecha se adelanten todas las acciones que hagan posible el ‘Trueque de Libros”.
Ese tipo de iniciativas deben apoyarse y merece que muchos estamentos sociales también se involucren. Nos identificamos con esa idea de “fortalecer el hábito lector mediante la circulación de libros a través del intercambio voluntario de textos entre estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa”.
El desarrollo de la estrategia establece que cada participante debe llevar uno o varios libros en buen estado, los cuales serán previamente registrados y clasificados por la institución para que su intercambio permita una dinámica participativa, solidaria y enriquecedora. “Habrá un punto de recepción que permita la organización de textos por categorías infantil, juvenil, literatura, académico, entre otros también para adecuar un espacio visible y atractivo para la exhibición”, señala la circular emitida por el área de Calidad Educativa de esa sectorial del Cesar.
Estamos ante una apuesta concreta encaminada a hacer posible que el conocimiento llegue a mayor número de personas, además de permitir una especie de vínculo entre los ciudadanos y la lectura, algo que va en armonía con una de las misiones que se ha propuesto diario EL PILÓN mediante la realización de la Feria del Libro de Valledupar, FELVA, la cual este año llega a la cuarta edición con gran aceptación en el público tanto local como de distintas partes del país.
Ese proceso de intercambio de libros debe ampliarse a toda la población y no quedarse solo entre los miembros de las distintas comunidades educativas del Cesar, pero que además se extienda en el tiempo para que no se limite a la fecha de celebración del Día del Idioma, bajo el entendido que la lectura no puede ser un evento de un día, esta debe convertirse en un hábito cotidiano, en una práctica constante dentro y fuera de las aulas de clases.
En Valledupar y el Cesar deben aprovecharse muchas otras coyunturas de orden académico, cultural, folclórico y de cualquier índole que giren en torno a los procesos de adquisición del conocimiento.
Son muchos los escenarios que ayudarían a consolidar ese tipo de procesos, la FELVA bien podría ser uno de ellos. Es de mucha importancia facilitar el acceso a materiales educativos y lograr que diversas historias, ideas y aprendizajes puedan estar de mano en mano, ampliando horizontes sin necesidad de grandes inversiones económicas, solo es cuestión de una buena articulación y coordinación entre diferentes entidades tanto públicas como privadas. Sería una buena forma de multiplicar oportunidades y promover valores fundamentales en la formación de niños y jóvenes, al tiempo que se les brinda a las personas adultas nuevas opciones para ampliar su intelecto.
No está de más advertir que todo proyecto en teoría se torna interesante, la clave está en que este se materialice en acciones concretas y cumpla con todo lo propuesto, esperemos que esta iniciativa se cristalice y logre garantizar su continuidad y que tenga gran trascendencia marcando los pasos necesarios hacia la consolidación de una cultura lectora en Valledupar y demás municipios del Cesar.
