A escasos 20 días del inicio del Mundial de Fútbol y a un mes del periodo vacacional de mitad de año, es preocupante la situación energética que enfrenta Valledupar con cortes permanentes del fluido eléctrico en los distintos sectores de la ciudad.
Las explicaciones entregadas, este viernes en rueda de prensa, por los directivos de Afinia dan una solución de corto plazo: en pocos días se anticipará el servicio de la nueva subestación Guatapurí y por lo menos 4 de 8 circuitos que atenderá serán abastecidos; sin embargo, las soluciones estructurales son más complicadas: no son las más alentadoras en razón a que la solución o soluciones, según ellos, demanda tiempo y también requiere de una buena dosis de conciencia ciudadana en cuanto al ahorro de energía. Pues el nivel de pérdidas técnicas y financieras es alto, de $30.000 millones de ventas mensuales en el Cesar, se pierden $11.200 millones y reflejan un grado alto de conexiones ilegales y robos de energía que, mientras no sean contrarrestados, generan un incentivo sin límites de consumir energía haciendo exponencial la demanda. Un boquete que hay que taparle la boca, ¿pero cómo?
Así, el problema base es que la demanda de energía rebosa la capacidad de suministro y de la infraestructura de la empresa Afinia, y el fraude en el consumo genera grandes pérdidas económicas que, a consideración de los directivos, impiden mayores inversiones para la optimización de redes.
