EDITORIAL

Algo huele mal después del Festival

Hablar de paz en Colombia despierta emociones encontradas, pero las víctimas siguen esperando verdad, justicia y reparación en medio de una justicia transicional marcada por el descrédito, la impunidad y las heridas abiertas del conflicto armado

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De la emoción que se vivió durante la realización de la 59 versión del Festival de la Leyenda Vallenata se ha pasado a la desagradable y triste realidad de la situación de malos olores que se presenta en el Centro Histórico de Valledupar.

Los oportunos trabajos que la administración municipal obligó a desarrollar, a las entidades comprometidas con el tema, ayudó a mitigar durante las festividades ese ambiente de olores nauseabundos en ese sector de la ciudad, lo cual lo destacamos y valoramos en su momento, pero ahora es nuestra obligación advertir que, una vez terminado el Festival, el problema reapareció y hemos recibido muchas quejas y reclamos de la comunidad que exige soluciones.

Hicimos un recorrido y pudimos palpar la gravedad del asunto que tal parece que ahora se extendió a otras zonas, abarcando también el sector comercial de lo que se conoce como el centro de la ciudad.

En estos momentos, caminar por varias calles del centro de la ciudad implica enfrentarse a nauseabundos olores provenientes, presuntamente, del colapso o deficiente funcionamiento de las redes de aguas negras y demás sistemas húmedos, lo cual se agravó tras la intensa actividad comercial y humana que dejó el festival, en especial Expofestival que tuvo como escenario los distintos callejones y calles contiguas a la plaza Alfonso López.

Ya han pasado dos semanas después de terminado el Festival. Sin embargo, en ese sector todavía se sienten y se palpan los estragos que se derivan de la presencia masiva de público. Pasada la euforia de esas festividades las entidades responsables del tema deben adelantar las acciones pertinentes, en especial las encargadas del saneamiento básico, máxime cuando estamos a escasos días de la realización de la cuarta versión de la Feria del Libro de Valledupar, FELVA, eso obliga a actuar con urgencia porque se sabe que es mucho el público que ese evento congrega todos los años en un sector específico de la ciudad.

Para la realización de este tipo de eventos, que ayudan a hablar bien de Valledupar, es necesario propiciar condiciones de comodidad ciudadana, espacios que no afecten la salud pública y ayuden a la preservación del entorno urbano y de respeto por la imagen de una capital que busca consolidarse como ciudad de grandes eventos. Sería lamentable que escritores, lectores, estudiantes y visitantes encuentren un centro histórico marcado por esos malos olores y por problemas sanitarios que pueden prevenirse con mantenimiento oportuno y planificación previa como se hizo antes del desarrollo del Festival Vallenato.

El llamado es a hacer todos los esfuerzos que sean necesarios para que Valledupar disponga de un centro histórico limpio, digno y funcional. La administración municipal, la empresa operadora de alcantarillado y las demás entidades responsables deben asumir este problema con la seriedad que demanda, cuya solución se logra con la optimización del servicio de evacuación de aguas residuales, con una constante inspección técnica de las redes húmedas y con la intervención inmediata de los puntos críticos, eso es urgente.

Recordemos que la cultura y el civismo deben caminar de la mano y el Centro Histórico puede considerarse como el corazón comercial y patrimonial de Valledupar, por tal razón se convierte en la carta de presentación ante miles de visitantes que llegan atraídos por la música, la cultura y ahora por encuentros académicos y literarios como la próxima FELVA.

Con base en la experiencia acabada de vivir con el Festival y Expofestival, se debe prever que después de la FELVA no queden secuelas que afecten la imagen de la ciudad y la calidad de vida de quienes habitan, trabajan y transitan por toda la zona que comprende el Centro Histórico de Valledupar.
Reiteramos entonces el llamado a que las autoridades hagan una intervención antes, durante y después de cada evento que se realice en ese sector de la ciudad.

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