Es incoherente decir que todos somos corruptos, porque toda regla tiene su excepción, luego mal haríamos en generalizar, pero la mediocridad es excelente en los ojos de los mediocres, al justificar este flagelo que concentra el poder y expande la miseria social.
El dinero es un medio para conseguir el bienestar como premio a tu esfuerzo en la formación y a tu trabajo profesional, pero quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciéndolo todo por dinero, los extraditan, pisan una cárcel, quedan en el escarnio público y hasta pierden la vida.
“El dinero y el tiempo son la carga más pesada de la vida, y los más infelices de los mortales son aquellos que les sobran las dos cosas, y no tienen tiempo para disfrutarlas”, medita Samuel Johnson, para hacer entrar en razón a los que tienen obsesión por la plata, pero son indiferentes con la riqueza inmaterial, que es la que proporciona el conocimiento y pone de relieve la ONU.




