En Valledupar suelen suceder hechos que pasan rápidamente al olvido. Su duración efímera los condena a pasar desapercibidos. Esa facultad poderosa concibe una coraza resistente para el establecimiento del gobierno departamental del Cesar.
Como ciudadano, procuro analizar y velar por la transparencia en la ejecución de los recursos del resorte departamental, los cuales deben cumplir con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los habitantes de nuestro territorio. En su momento, el exgobernador Luis Alberto Monsalvo Gnecco propuso “hacerlo mejor”; sin embargo, esa propuesta de legado discurre en obras con muchos tropiezos.
Por lo sucedido con el Centro Cultural de la Música Vallenata, “hacerlo mejor” terminó siendo una argumentación verbal con afán de persuasión, pero sin fuerza en la demostración. Pese a alcanzar un 97 % de ejecución, los vallenatos con asombro nos enteramos de que la Gobernación del Cesar suspendió el contrato del Centro Cultural de la Música Vallenata, tras confirmarse que la infraestructura eléctrica de Valledupar no cuenta con la capacidad para suministrar la energía necesaria para que la obra inicie la operación.
Las palabras son más baratas por docena. Todo el mundo sabe que, en el fragor de una discusión, todos decimos cualquier cosa con tal de apoyar nuestra causa. Citamos la Biblia, hacemos referencia a estadísticas imposibles de verificar. ¿A quién queremos convencer con inconsistencias de esa índole? Los actos y las demostraciones concretas son mucho más convincentes y significativas. Están ahí, a la vista, podemos verlos y tocarlos. No hay palabras que ofendan ni posibles malas interpretaciones. Nadie puede discutir una demostración concreta. Como decía Baltasar Gracián: “la verdad, por lo general, no se oye; se ve”.
Revertir las fallas en planificación reiterativas en el proyecto del Centro Cultural de la Música Vallenata es una responsabilidad que reposa en las manos de la gobernadora Elvia Milena Sanjuán. En ese tipo de proyectos es imperativo evitar los tropiezos mediante la planificación de acciones de principio a fin. No obstante, el énfasis es todo lo contrario. La obra inició con un presupuesto de 146.000 millones de pesos, incluyendo interventoría, pero los cálculos del costo total superan los 187.000 millones de pesos. Asimismo, la misma suerte ha tenido el término de ejecución, contratado para entregarse en mayo de 2023. Lo previsto para entregarse en 23 meses necesitó de seis prórrogas extendiendo el plazo a 51 meses.
Es una fórmula conocida entre estrategias que un plan debe incluir alternativas y tener cierto grado de flexibilidad. La mayoría de las personas creen que son conscientes del futuro, que están planeando y pensando por adelantado creyéndose de la cosmología de los antiguos griegos. Por lo general se engañan; lo que en realidad hacen es sucumbir a sus deseos. Un gobernante debe tener en cuenta todas las consecuencias posibles, todos los obstáculos y todos los giros del azar que puedan incidir de manera negativa. La gobernadora del Departamento del Cesar, en vez de decirnos que por insuficiencia de infraestructura eléctrica el Centro Cultural de la Música Vallenata no entraría en operación, claramente una chambonería, nos hubiera sorprendido con una visión disruptiva: uso de energía solar fotovoltaica para la entrada en operación del proyecto y reducción de costos por consumo de energía no convencional.
Por Luis Díaz
@LuchoDiaz12





