A finales del pasado mes de julio escribí una columna que se llamaba “¿Qué pasó con la ‘payola’?” en la cual rematé diciendo que ese tema ameritaba una segunda parte, pues uno de mis lectores más empedernido me llamó por estos días y me recordó el compromiso.
Lo que pasó con la payola es que se fue del todo, que lo más seguro es que sea para siempre, que, aunque hizo mucho daño, algunos artistas y gente de la radio aún la extrañan, yo definitivamente creo que la payola ya no va más y que definitivamente murió.
Para quienes no leyeron aquella primera entrega y no están familiarizados con la palabra payola, esta no es otra cosa que un anglicismo que significa algo así como: pagar para que la música suene.





