El principal problema que le veo al PEMP del Centro Histórico de Valledupar es que protege, pero no necesariamente le da vida. Y ese es precisamente el reto que debemos asumir: lograr que la conservación del Centro Histórico también sea económicamente viable para quienes son propietarios de inmuebles allí.
El Centro Histórico hay que revivirlo, porque está casi muerto. Y para hacerlo se necesita una estrategia que permita recuperar su actividad, mejorar sus condiciones y, al mismo tiempo, garantizar la conservación de nuestro patrimonio.
Una primera medida debería ser crear la Gerencia del Centro Histórico, encargada de coordinar a Planeación, Cultura, Gobierno, Infraestructura, Hacienda, Tránsito, Policía y las demás dependencias que tengan relación con este territorio. Existe una necesidad urgente de mejorar la seguridad, la limpieza, la movilidad y la actividad económica.





