EL TINAJERO
Por José Atuesta Mindiola
Mariangola ha sido un lugar de bendiciones para nativos y forasteros. La belleza de sus sabanas es un emporio de atracción; desde la época de La Colonia era reconocida por la abundancia del arbusto ‘Mariangola’ de flores blancas y perfumadas, del cual los vaqueros cortaban sus ramas que servían de fustas para los caballos.





