Los refranes son el sumun de la filosofía popular acumulada por años y, si uno los siguiera, evitaría muchos errores; el título de esta columna es un axioma. Dicen que la plata no lo resuelve todo, pero ayuda y es la madre de muchas tragedias y deslealtades. Los procesos electorales son un laboratorio perfecto para comprobar esta sentencia; aquí se ponen a prueba todas las flaquezas humanas y son permitidas todas las triquiñuelas, el sálvese quien pueda es la norma, un plato de lentejas vale más que un abrazo.
Esta conducta es bien analizada por Maquiavelo en “El Príncipe”, lo que prueba que esta no es nueva, se aplica desde antaño, Jesús fue vendido y César, emperador romano, fue apuñalado por su hijo adoptivo; esto nos da un mensaje tenebroso acerca de la naturaleza humana. La lucha por el poder potencia las intrigas. También, “La verdad amarga”, poema atribuido por algunos a Julio Flórez, narra esta situación.
Debo contextualizar este introito. Desde el mismo Gobierno se nos invitó a conformar una lista a la Cámara de Representantes por el Cesar bajo la insignia del llamado Frente Amplio, FA, un ámbito del progresismo que respalda las tesis de Petro, consciente de que el Pacto Histórico, PH, solo no es suficiente para ganar las elecciones presidenciales venideras. Toca incluir personas con menor ortodoxia que las del PH, pero que comulguen con el proceso de cambio. Esta idea era viable, más, se necesitaba algún respaldo económico para concretarla, generando un grado mínimo de confianza recíproca porque muchos han sido estafados. Dos de la lista se desesperaron y tiraron la toalla.
El primero fue Arturo Calderón, hombre curtido en estas huestes cuya coherencia no vi en el hotel Bajamar cuando intervino y así se lo dije a Lina de Armas; no aguantó y rebotó. El segundo fue “Luifer” Quintero, a quien convencieron de ayudar la campaña del PH a cambio de un alto cargo que ahora está embolatado y el “Chichí” se hizo chichí, turbia micción. Hasta los jefes piden payola. Son actitudes vergonzosas e inserias, por la plata baila el perro. Cepeda pide marcar Pacto ignorando que en mayo competirá por ser el candidato del FA, no del PH. Obviamente, la lista del FA, amiga del Gobierno como la del PH, quedó debilitada y asediada. Todos los días surgen rumores del retiro total, eso no sucederá.
Seguiremos haciendo pedagogía y proponiendo cosas nuevas, rompiendo la tradición de las campañas electorales circenses que compran conciencias al elector. Aquí nada está perdido, casos se han visto; Arturo es testigo de las aberraciones electorales y, además, la ganancia no solo está en obtener una curul, sino en marcar unas fronteras éticas y dar mensajes de coherencia ideológica; este no será el último debate electoral ni el mundo se va a acabar a menos que Trump apriete el botón equivocado. ¿Por qué llegamos a esta situación? Durante un buen tiempo Lina de Armas medió entre Katya Ospino y Alexandra Pineda con el fin de integrar una lista fuerte para la Cámara de Representantes contando sus guarismos electorales. El quid era definir si era una lista abierta o cerrada, las listas deben ser consensuadas, no impuestas por advenedizos. Alexandra solo quería lista cerrada, pero se negaba a que Katya participara en una consulta, por temor, quizás, a no ganarla. Las listas cerradas solo son buenas para los partidos, no para los aspirantes por ser antidemocráticas.
A Alexandra la conocí ayer, no vino como artesana del proceso sino como candidata para todo; le voté dos veces, nunca fue de izquierda y había hecho política con los grupos tradicionales; vino a refugiarse en Valledupar porque en su tierra natal no aplica. Este intento fracasó, la lógica no funcionó, primó el ego. Qué bueno para el PH que gane una curul, pero podría ser frustrante para ella porque ya se comenta sobre su doble militancia. Viva el cambio. Quienes hemos entregado la vida a estas causas sin recibir nada, incluso de este Gobierno, lo mínimo a lo que podemos aspirar es a configurar una lista representativa y con opciones de triunfo.
Por Luis Napoleón de Armas P.





