Con bombos y platillos, desde la Gobernación se anunció el nombre del nuevo comandante de la Policía Metropolitana de Valledupar. Se trata del coronel Germán Gómez, quien reemplaza a su par, Alex Durán, de quien se afirma no le fue bien en su misión policial en esta sección del país.
No le fue bien porque las estadísticas de inseguridad, crimen y vulnerabilidad se han mantenido y, en algunos sectores de la ciudad, la inseguridad es el pan de cada día.
Una cosa es la estadística que elabora la misma Policía y otra cosa es lo que ocurre a cada momento. Es tan aterrador lo que se vive en los barrios de la ciudad que la gente se abstiene de salir al parque, a la tienda de la esquina y a los lugares públicos por temor a ser atracada y hasta asesinada.
El oficial Durán deja una ciudad —prácticamente— a merced de la delincuencia y los criminales que deambulan con armas de fuego por las calles, al acecho de sus víctimas.
Pero dejemos las fallas misionales del oficial saliente y pasemos al nuevo comandante de la Policía Metropolitana, señor Germán Gómez, quien seguramente viene dotado de mucha información del nuevo lugar de trabajo. La gente vive con miedo. Hace falta la Policía en la calle, patrullando, caminando y previniendo el delito.
Se le advierte que llega a una ciudad insegura en los cuatro puntos cardinales. Por las calles hay muchos delincuentes con armas de fuego al cinto buscando a sus víctimas. Saben con precisión si lo que tiene usted en el cuello es una cadena de oro y si el anillo de matrimonio que lleva puesto también es de oro.
Coronel Germán Gómez, no le crea del todo a las autoridades civiles como a la gobernadora, al alcalde, al diputado, al concejal o al congresista, ni al ricachón o influyente de la esquina. No. No les crea del todo; verifique y ordene usted los operativos de seguridad y le agradecemos que sea usted o uno de sus hombres quien entregue la información policial.
Mis consejeros periodísticos Tíochiro y Tíonan le sugieren que ponga en práctica el famoso refrán: “A lo tuyo, tú”. Evite que sea Eduardo Emilio Esquivel López, el flamante secretario de Gobierno departamental, quien entregue la información policial, porque el idóneo en estos menesteres es usted.
Coronel Germán Gómez, también le pedimos que respete y preserve nuestras tradiciones y nuestra cultura, siempre y cuando el ciudadano ejerza su libertad como tal. Aquí —como tampoco en ninguna parte— debe existir la desigualdad de los derechos ciudadanos. Aquí todos somos iguales en nuestros derechos.
Usted, señor Germán Gómez, llega a imponer orden constitucional, acatamiento sin vulneración y, sobre todo, a entender que usted y sus subalternos deben impartir el orden y no la desconfianza.
Con el último incremento policial a esta parte del país, merecemos tener mayor tranquilidad. Merecemos estar tranquilos, sin el riesgo de que un delincuente nos arrebate nuestras prendas y hasta nuestras vidas.
Reclamamos la presencia policial en la tienda, en el mercado, en los bancos, en los restaurantes, en las escuelas y colegios, en las universidades, en las calles. Requerimos que el policía respete al ciudadano y viceversa. Necesitamos que se recupere ese binomio policía-comunidad, que el ciudadano pueda ir de un lugar a otro sin temor. Necesitamos quitar las rejas de la puerta de la calle para ser libres.
Coronel Germán Gómez, necesitamos que la Policía cumpla su misión constitucional de salvaguardar nuestros bienes y nuestras vidas. Que el policía sea como usted: pulcro, transparente, brillante y respetuoso, conciliador y, sobre todo, humano. Bienvenido a Valledupar. No se deje embullar por los políticos ni gobernantes “torcidos”; ejerza usted su mando, no se vaya a dejar mandar. Hasta la próxima semana.
Por Aquilino Cotes Zuleta
tiochiro@hotmail.com





