Las campañas de gobernadores y alcaldes, las de octubre, por primera vez y de manera inédita, estarán enlazadas, mediadas por los temas nacionales, conectadas para bien o para mal con la agenda del gobierno nacional. O sea, con el petrismo. En este sentido, los temas nacionales harán parte de las campañas locales.
Habrá, en mi hipótesis, una especie de elección plebiscitaria alrededor del petrismo.
Los resultados de octubre pueden enviar un contundente mensaje político. Algo así como lo que ocurrió con Boric cuando, el año pasado, perdió abrumadoramente el plebiscito chileno y de esta forma el electorado le envió un mensaje político al presidente, al mercado, a los inversionistas y al sistema de qué, cambio sí pero no así o dicho de otra manera, cambios sin poner en riesgo los logros presentes, cambios con estabilidad.




