Petro rompió techo en la encuesta de Invamer y una de las razones es que es el único gallo en el gallinero. Hay otros motivos. El descontento y la indignación con el Gobierno lo recoge Petro. Rodolfo Hernández también pesca ahí. Petro pone la agenda, lanza ideas descabelladas, delirantes y peligrosas.
Eso poco importa, lo que importa para la gente es que marca un cambio de rumbo, un timonazo. La ciudadanía lo que no quiere es continuismo. Petro está representando el cambio pero paradójicamente se está aliando con aquellos que encarnan todo lo contrario.
Armadas las otras dos coaliciones, la de Centro Esperanza y la del Equipo Colombia, y ungido Zuluaga, otros gallos también cantarán en el gallinero. Pero la de la Esperanza necesita mandar un mensaje de unidad con una lista única al Senado y simplificar el listado de candidatos presidenciales para, de esta forma, facilitarle al elector identificarse con un nombre, una persona, alguien de carne y hueso que entienda, represente, intérprete y gobierne sus problemas -como lo hacen con Petro, Rodolfo y Zuluaga-, y no con algo indefinido como puede ser el nombre de la Coalición.




