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Petro aprieta el acelerador para Cepeda

Según las primeras encuestas hechas por firmas autorizadas, el candidato presidencial de la izquierda, Iván Cepeda, arrasa al resto de candidatos progresistas, del centro y de la derecha colombiana.

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Según las primeras encuestas hechas por firmas autorizadas, el candidato presidencial de la izquierda, Iván Cepeda, arrasa al resto de candidatos progresistas, del centro y de la derecha colombiana.

El senador Cepeda – líder de confianza del presidente Gustavo Petro – encabeza las encuestas en la medición (noviembre) hecha por la firma Invamer y deja relegado al opositor autodenominado “Tigre”, Abelardo de la Espriella, y al docente Sergio Fajardo, que dice representar al centro. También queda rezagada Paloma Valencia, del Centro Democrático, que aún no consolida su candidatura.

En otra encuesta del Centro Nacional de Consultoría, divulgada por medios nacionales, Iván Cepeda se consolida por encima de los otros candidatos, con un 20,9 % de intención de voto, y lo siguen “el Tigre” Abelardo de la Espriella con 14,4 %, Sergio Fajardo con 7,8 % y Claudia López con 5 %.

Se observa que al Centro Democrático de derecha le está costando mucho designar un candidato único a la Presidencia o al menos que dispute políticamente contra el oficialista de izquierda Iván Cepeda. Desde el crimen contra Miguel Uribe Turbay, los esfuerzos del CD han sido infructuosos para reemplazarlo por alguien que sea del mismo afecto, talante, respaldo y lealtad de Álvaro Uribe Vélez, porque ni María Fernanda Cabal, quien ha sido impulsada por el uribismo, logró llenar las expectativas.

“El candidato de Uribe era Miguel Uribe Turbay y su vicepresidencia era Paloma Valencia”, pero todo se truncó por el aleve crimen contra Miguel Uribe”, dijo un miembro del CD.

Toda esa apuesta de Uribe y su partido del CD por tener un candidato sólido, pegajoso y con liderazgo se derrumbó con su crimen y por el apretujamiento de quienes no aceptaban a Miguel Uribe pasar por encima de ellos. La discusión al interior del CD era que Miguel Uribe tenía que esperar para ser candidato presidencial por esa colectividad, porque “otros” iban adelante por años.

Incluso se llegó a pensar que Álvaro Uribe Vélez se la jugaba con él. Pero todo —repito— se desmoronó o lo desmoronaron fuerzas oscuras aún no definidas con el asesinato del joven político.

Hoy, el Centro Democrático, que aglutina en el país la segunda fuerza política de Colombia, busca —desesperadamente— un candidato.

Mientras tanto, el presidente Gustavo Petro acelera sus políticas de Estado para favorecer los sectores más afectados de la sociedad colombiana y ganar más adeptos para definir la presidencia de Iván Cepeda, mientras sus contradictores, en vez de presentar propuestas concretas para desarrollar al país, se trenzan en disputas estériles y verbales, más de odio que de reacciones políticas.

Una de esas políticas de adhesión fue el anuncio y aprobación que hizo el presidente Petro con el salario mínimo a partir del primero de enero de 2026.

Sin estimar pronóstico alguno, a muchos contradictores de Petro les cayó “la gota fría” porque aumentó el salario mínimo en un 23,7 %, dejando prácticamente el valor de $2 millones, incluido el auxilio de transporte. Con esta decisión, Gustavo Petro dejó al “Tigre” enjaulado y al expresidente Uribe preocupado por la suerte de su partido.

Seguramente, Petro y su Gobierno nacional pondrán todo el acelerador para llenar los vacíos que tienen los colombianos, para brindarles mayores oportunidades que la derecha en más de 200 años no hizo.

Lo que la izquierda espera —antes de las elecciones presidenciales— es que Petro defina las estrategias electorales apoyando desde su Gobierno el bienestar para los sectores poblacionales con estímulos económicos como el nuevo salario mínimo o la posibilidad de mayor presencia del Estado en las poblaciones olvidadas por gobiernos de derecha. Hasta la próxima semana. Feliz año.

Por Aquilino Cotes Zuleta

tiochiro@hotmail.com

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