Resulta cómico en toda su dimensión el tema de los ‘ex’, haciendo relación de aquellas exparejas sentimentales que procrearon un hijo a través de comunidad de vida o matrimonio y que terminaron vinculados en una relación de padres luego de su separación.
Es de asumir que, en Colombia, una vez surge una separación entre una pareja ligada por un hijo, sus integrantes en un alto porcentaje no acuden a terapias psicológicas con profesionales que ayuden a superar la ruptura sentimental y los hagan reflexionar acerca de la continuidad en la relación como padres de familia frente a sus hijos.
En consecuencia, la ‘tusa’ la pasamos con alcohol o con violencia, convirtiendo la relación de padres en una batalla campal, donde los grandes damnificados resultan ser los hijos, que terminan convirtiéndose en escudos humanos de los constantes enfrentamientos entre los padres separados.





