Es mucho más probable un regreso de los demócratas a la Casa Blanca, a escasos un mes y fracción de días, de cara a las elecciones de mitad de mandato el 3 de noviembre de 2026, según la encuesta realizada por “Decision Desk Ho”, firma especializada en pronósticos electorales, que le da a los demócratas un 67% de probabilidad de recuperar la Cámara, pero también el Senado, panorama que deja de ser un asunto aislado para Colombia y países latinoamericanos alineados con los republicanos.
Si Trump pierde la Cámara, los demócratas podrían frenar leyes o negar presupuestos para sus aliados, así como controlar los Comités que investigan al Gobierno, pero si además pierde el Senado podría enfrentar un Impeachment o juicio político, y hasta ser condenado. En 2018, Trump fue enjuiciado por la Cámara, por abuso de poder y obstrucción al Congreso, pero absuelto por el Senado.
La cercanía de presidentes latinoamericanos de derecha con Trump vislumbra una cooperación en materia de seguridad, comercio e inversión, pero una cosa es un presidente con mayorías políticas y capacidades presupuestales, y otra muy distinta con un Congreso en contra, escenario que entorpece cualquier cooperación y la asignación de nuevos recursos, leyes o programas de largo plazo.





