COLUMNA

Necesitamos a un salvador

El país está descuadernado, la violencia se tomó todos los rincones del país, estamos tan mal que estamos en las últimas, se están viendo cosas que nunca antes se habían visto y creo que es el fin.

canal de WhatsApp

El país está descuadernado, la violencia se tomó todos los rincones del país, estamos tan mal que estamos en las últimas, se están viendo cosas que nunca antes se habían visto y creo que es el fin; la  corrupción está al garete, todas las instituciones están permeadas por la politiquería, las altas cortes emitiendo fallos políticos, los organismos de control en manos de clientelistas, en fin, nos llevó el que nos trajo y todo por culpa de un solo hombre, una sola persona, un presidente que acabó con este país.

Hecha la radiografía ahora nos toca buscar una solución urgente, es un compromiso moral y patriótico elegir de los muchos aspirantes a la presidencia a un prohombre, a un superhombre, con poderes omnipotentes, un luchador, uno con la capacidad de que con un solo plumazo dicte todas las normas que se requieran para cambiar todo lo malo que nos está dejando este señor Petro; ah, porque debemos tener claro que la solución no puede pasar por ningún control, nada de Congreso, de cortes, de organismos de control, ni de gremios, ni nada que se le parezca, el que venga con sus cuentos de respeto a la constitución y respeto a los derechos humanos lo vamos es fusilando por izquierdoso y vendido al terrorismo.

Entre otras cosas hay que destacar que eso es lo que está de moda, las sociedades del mundo están deseosas de dictadores, pero de los buenos, los que nos caen bien, como Trump por ejemplo, un hombre que sí sabe para que se hizo el poder, ese sí es un héroe, no le pide permiso a nadie, las resoluciones de la ONU se las pasa por la faja y hace lo que se le da la gana, amenaza, invade, dice estupideces y el mundo lo aplaude, incluso le regalan premios que no se ha ganado, ese, ese es el que necesitamos por estos lados, alguien con el “temple” y los testículos bien puestos para que arrase con todo lo malo que hay en este país, empezando por todos los pobres, indios, negros y todo aquel que no piense como nosotros, hay que destriparlos a todos, ¡destriparlos! Cómo suena de bella esa palabra.

Este es el discurso señores, esto es lo que uno oye en todos lados, que el país solo lo arregla un dictador, pero de los nuestros, un personaje sin escrúpulos, que solo sepa de negocios, que nos libre de toda la plaga que representan los grupos que mencioné anteriormente, que se salte las leyes, que irrespete las dignidades, se valga de todo con tal de llevar a un iluminado y salvador al poder. 

La pregunta que deberíamos hacernos es si eso es lo que en verdad quiere la mayoría. ¿Somos capaces de entregar nuestras libertades, nuestra independencia y nuestra democracia a un truhan? ¿En realidad todo lo que está pasando es culpa de un solo hombre? ¿En verdad tiene tanto poder que gobierna a sus anchas y no tiene ningún contrapeso?   Lamento ser un aguafiestas, pero ni la corrupción, ni los desmadres que ha cometido este gobierno son nada nuevo, Ah que este presidente es un chambón y un impresentable que ha “perrateado” la dignidad presidencial, por ejemplo saliendo en público tomado de la mano con un travesti (cosa que no me consta) o que asistió a un cabaret de striptease en Francia (esto sí me consta) ya  es otra cosa, pero endilgar que es el culpable de todos los males que están arraigados en nuestro país no solo es una gran mentira sino una injusticia.

Yo discrepo en casi todo con este presidente, estoy convencido que su actuar es impropio de un jefe de estado, pero de ahí a desear que el país se convierta en un potrero y que llegue un corroncho, impresentable, bufón y además con un prontuario criminal y lo convirtamos en la única opción viable para “arreglar” este país nos obliga a hacer un pare y reflexionar sobre qué tipo de país queremos construir y estoy convencido que ese no es el camino.

Insisto, no es tan cierto que el mundo se debate entre la izquierda y la derecha, y quien lo plantee así no cuenta con mi respaldo.

Por: Eloy Gutiérrez Anaya

TE PUEDE INTERESAR