COLUMNA

Nada nos cuesta soñar

Soñar con ver a Colombia campeona del mundo no cuesta nada, pero convertir ese sueño en realidad exige disciplina, trabajo, constancia y la convicción de que los grandes logros se construyen con esfuerzo

canal de WhatsApp

«Soñar no cuesta nada», esta es una frase que aprendió mi madre del refranero popular para hacernos caer en la cuenta de que imaginar o desear cosas grandes es libre, no nos cuesta absolutamente nada y es liberador.

Justamente para esta época en la que se desarrolla un certamen popular, multitudinario, que cada cuatro años pone a soñar a millones de personas en diferentes lugares del mundo: viejos y niños, blancos y negros, pobres y ricos, países potencia y económicamente fuertes, o empobrecidos por los avatares de la vida.

El Mundial de Fútbol, que cada cuatro años nos congrega y nos brinda la posibilidad de soñar, de poner a volar la imaginación y creernos por unos días que se puede lograr ser campeón mundial.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR