Habiendo transcurrido gran parte de la actual campaña electoral, he tenido algún tiempo para sentarme a pensar sobre todo lo que se mueve en torno a la fiesta democrática, siempre he estado convencido del gran peso que tienen las emociones en las decisiones electorales que toma la población de todos los territorios, desde los rurales hasta los más desarrollados, me parece entonces que la psique del ser humano es igual de básica en todos los individuos.
Empecemos pues a desarrollar el título de este artículo, el diccionario de la Real Academia Española – RAE, define el término visceral como una reacción emocional: muy intensa, a lo cual agrega también que este término se refiere a las vísceras, es decir las entrañas mismas del ser humano.
Con la definición anterior pasamos a analizar el panorama político local del Cesar, del cual podemos decir que se ajusta perfectamente a la definición de una política visceral, en la cual imperan las pasiones por figuras humanas, banderas y colores, situación que no es distante de la realidad a nivel país, todo este escenario que vivimos cada cuatro años para elegir a nuestros representantes en las distintas corporaciones e incluso a nuestro máximo representante, el Presidente de la República, me motivaron a reflexionar.




