De cara a las elecciones de marzo rebrota la “política sucia” de candidatos que piensan que un voto bien vale la estigmatización o la calumnia, como hoy lo vivimos los ganaderos por cuenta del representante Juan Carlos Losada.
No sé si es más peligroso su amenazante show mediático contra Fedegán, o la empatía de una periodista de La W con ese “patán político”, por lo que una tuitera indignada le preguntó qué sentiría si llegan 13 encapuchados vestidos de negro frente a su casa, con un cartel que diga que ella y su familia son sinónimo de muerte.
Eso hicieron Losada y sus activistas frente a nuestra sede. Los empleados se asustaron con los insultos y con tan intimidante situación, y cuando reaccionaron, trataron de identificar a los responsables y las placas de sus vehículos. Pero en este país en que el agresor termina de agredido y la víctima de victimario, Losada va a La W, que comparte su animadversión ganadera, a soltar calumnias más peligrosas que su acto intimidatorio.




